Blog contextualizado en las asignaturas de "Lengua Castellana y Literatura" y "Literatura Universal", que recoge sencillas orientaciones, pequeños "faros" en el maremágnum de la red, para alumnos de Educación Secundaria.
Balandro yo
EL BALANDRITO, J. SOROLLA
"Regálate como poidas, leutor, e non che digo máis".
A. R. Castelao, Un ollo de vidro.
"-Yo sé quién soy -respondió don Quijote (...)" Miguel de Cervantes
El 28 y el 29 de septiembre, I Encuentro de Coplas de Ciego en las calles y plazas de la ciudad del Lazarillo de Tormes, Salamanca.
En la siguiente página, www.recitaaciegas.com, podéis encontrar información como esta:
Los romances de ciego tomaban el nombre de "pliegos de cordel" porque los ciegos y/o sus lazarillos los exponían para su venta generalmente colgados de un cordel o cogidos en un trozo de caña que a modo de pinza evitaba que se los llevara el viento. Los pliegos eran impresiones sencillas que contenían dibujos xilografiados en la parte superior de la primera página, y podían ser un simple pliego doblado a la mitad o en cuatro partes. "Y aquí se acaba el romance Que en el pliego escrito está, Sólo dos céntimos cuestan A quien lo quiera llevar".
En el Diccionario de la RAE encontramos esta definición de "tópico":
5.m.Ret. Lugar común que la retórica antigua convirtió en fórmulas o clichés fijos y admitidos en esquemas formales o conceptuales de que se sirvieron los escritores con frecuencia. Tu trabajo será el siguiente:
puedes ir localizando, en tus propias lecturas o mirando un cuadro que te guste, el empleo de estos "lugares comunes": ya verás cómo temas que te parecen muy actuales han supuesto una preocupación del ser humano desde hace mucho tiempo, y proceden en su mayoría de la cultura clásica grecolatina o de la tradición bíblica. Comprueba por ti mismo por qué reciben el nombre de "tópicos".
Seriamente, en tus ojos era la mar dos niños que me espiaban, temerosos de lazos y palabras duras. Dos niños de la noche, terribles, expulsados del cielo, cuya infancia era un robo de barcos y un crimen de soles y de lunas. Duérmete. Ciérralos. Vi que el mar verdadero era un muchacho que saltaba desnudo, invitándome a un plato de estrellas y a un reposo de algas. ¡Sí, sí! Ya mi vida iba a ser, ya lo era, litoral desprendido. Pero tú, despertando, me hundiste en tus ojos. Sobre los ángeles http://www.amediavoz.com/alberti2.htm#El%20%E1ngel%20de%20arena