Balandro yo

Balandro yo
EL BALANDRITO, J. SOROLLA
"Regálate como poidas, leutor, e non che digo máis".
A. R. Castelao, Un ollo de vidro.



"-Yo sé quién soy -respondió don Quijote (...)"
Miguel de Cervantes







viernes, 15 de septiembre de 2017

LITERATURA UNIVERSAL: INTRODUCCÓN

Ilustración de Dan Sipple

INTRODUCCIÓN A LA LITERATURA UNIVERSAL

(Parte del contenido ha sido extraído de http://www.auladeletras.net/material/lituni01.pdf)

1. PRIMERAS DUDAS QUE SE NOS PLANTEAN...

¿Por dónde empezar una historia de la literatura universal? ¿Podemos, de verdad, llamar a esta asignatura ‘literatura universal’? ¿Ha leído tanto la profesora como para poder aspirar a tanto? Estas son algunas de las preguntas que puede hacerse el alumnado de primero de bachillerato que ha elegido Literatura Universal como materia optativa y que conviene intentar responder desde el principio para que nadie se lleve a engaño. 

Por una parte, debemos pararnos en el concepto de ‘literatura universal’ y afirmar, sin lugar a dudas, que la asignatura no debe llamarse así, entre otras razones, porque aquí vamos a hablar poco de la literatura zulú, precolombina, china o japonesa, por ejemplo. En realidad nos vamos a centrar en las literaturas occidentales más potentes -en volumen- y cercanas, como son la anglosajona, la francesa, la italiana, la alemana, con incursiones en la rusa, la árabe, la japonesa y quizás en alguna otra. Ni qué decir tiene que para intentar explicar las líneas fundamentales de estas tradiciones literarias debemos comenzar por referirnos a las tradiciones antiguas de las que bebe la cultura occidental, es decir: la tradición hindú, la hebrea y la clásica. 

Otra pregunta era ¿cuándo podemos empezar a hablar con propiedad de literatura? Las pinturas rupestres podrían entenderse como textos narrativos, pues el autor de las mismas representa escenas de caza o bien para relatar cómo se había desarrollado esa cacería, o bien para rogar a la divinidad pertinente  que le diera suerte en las futuras salidas. Pero es verdad que estas pinturas en sí mismas no son literatura, entre otras cosas porque no emplean como código el lenguaje. Sin embargo, el relato de hechos reales o deseados que el jefe de la tribu pudiera ir dictando al artesano pintor sí podría considerarse más cercano a la literatura, pero... no lo conservamos. Habrá que esperar hasta las primeras manifestaciones de escritura: en Mesopotamia, en torno al 3000 aC, con la escritura cuneiforme, al parecer inventada por los sumerios y cuya técnica será utilizada por la lengua acadia y las que de ella derivan (asirio y babilónico), pero también por otras lenguas como el egipcio, el hitita, el persa, etc.

Pero el problema del comienzo de la literatura no lo resolvemos simplemente estableciendo la fecha del comienzo de la escritura, ya que se pueden escribir muchas cosas y no todas son literatura. Gran parte de los primeros textos conservados son oraciones, himnos o códigos jurídicos, como es el caso del Código de Hammurabi, el más antiguo conservado y en el que aparecen las leyes que el dios Sol dictó a Hammurabi, rey de Babilonia (curiosamente, algo parecido le sucede a Moisés en la Biblia con los Diez Mandamientos. ¿Acaso será todo lo mismo? Ya veremos). Estos textos no son verdaderamente literarios, ya que les falta, entre otras cosas, la intencionalidad artística

El que es considerado el primer texto literario es el Poema de Gilgamesh, escrito alrededor del año 2000 a.C. en caracteres cuneiformes y del que se conservan 12 tablillas de arcilla. Aunque es una obra muy incompleta y que conservamos en muy variadas versiones, en ella podemos encontrar ya algunos temas que serán recurrentes en la historia de la literatura, como es la búsqueda de la inmortalidad, el sentido de la vida, el dolor humano, el viaje aventurero e incluso la referencia a un diluvio que inunda la tierra (otra vez, qué curioso, vuelve a aparecer en la literatura mesopotámica un episodio que también encontraremos en la Biblia. ¿Por qué será?) . Se trata de un texto que, aunque tiene mucho de leyenda y de mitología, por supuesto, podemos ya considerar plenamente literario. 

En definitiva, podemos decir que entre el 3000 y el 2000 a. C. se inicia la literatura tal y como la entendemos hoy en día. A partir de esa fecha irán apareciendo obras literarias en Mesopotamia, Egipto, Asia Menor, India, Palestina, China, etc.

Y es desde ese momento desde el que empezaremos nuestro recorrido por la literatura universal. A partir de aquí iremos estableciendo los distintos períodos literarios, y de cada uno de ellos seleccionaremos ciertos problemas, motivos, temas, estilos, autores u obras para intentar componer una panorámica muy general del hecho literario

2. GRANDES TENDENCIAS EN LITERATURA


Algunos historiadores de la literatura han querido reducir la evolución histórica de la creación literaria a la dialéctica entre dos tendencias diferentes y enfrentadas. A estas tendencias se les ha dado nombres diferentes, como literatura apolínea frente a literatura dionisíaca, clasicismo frente a trasgresión u originalidad, posturas apocalípticas en oposición a posturas integradas... Como sucede con todos los intentos de reducción, muchas obras, autores y movimientos quedan fuera de ellas, aunque bien es cierto que puede entreverse a lo largo de los siglos unas ciertas semejanzas entre obras de diferentes épocas que podemos intentar sintetizar de la siguiente maner a:

Literaturas míticas: vinculación con la religión, intento de explicar el mundo y el hombre, establecimiento de pautas de comportamiento negativas o positivas. 

Literaturas dionisíacas, transgresoras o apocalípticas: predomina la intuición sobre la norma, predomina la pasión sobre la razón, predomina la transgresión de lo establecido, predomina el vitalismo. -> Literatura medieval, Barroco, Romanticismo.

Literaturas apolíneas, clásicas o integradas: predomina la fidelidad a unas normas, predomina la razón sobre la pasión, predomina la imitación de la naturaleza o de modelos considerados clásicos. -> Literaturas clásicas de Grecia y Roma, Renacimiento, Neoclasicismo, Realismo/Naturalismo.

Pero la realidad es que todo lo que hemos dicho no es del todo verdad, sobre todo si pensamos en la adscripción de ciertos autores y obras a una u otra tendencia: ¿Shakespeare es apolíneo o dionisíaco? El propio Apolo, ¿es apolíneo o dionisíaco?. Si Apolo es apolíneo -¡qué obviedad!-, ¿por qué pierde la cabeza por Dafne y se deja arrastrar por su pasión amorosa?. 

Además este planteamiento no permite situar a muchos autores y obras y no consigue explicar la literatura del siglo XX, en el que, por ejemplo, encontramos lo que puede llamarse un renacimiento de la literatura mítica en Latinoamérica, o la aparición de mitos contemporáneos, en algunos casos procedentes del cine, que llenan las páginas de muchas obras. 

En definitiva, el planteamiento de la historia literaria siguiendo una supuesta ley del péndulo no sirve para explicar la realidad literaria, aunque bien es cierto que puede convertirse en un interesante mecanismo de aproximación a las distintas épocas que siempre debe ser matizado y corregido. 

3. TEMAS RECURRENTES EN LITERATURA

¿Cuáles son los temas de las obras literarias? Si quisiéramos responder esta pregunta tendríamos que hacerlo de una manera muy general y decir que la preocupación por el ser humano y sus problemas es el interés común de todas las obras.

En su Cancionero y romancero de ausencias, Miguel Hernández resumió la esencia de la problemática humana y, por tanto, de la temática literaria en tres grandes áreas de interés: 

Llegó con tres heridas:
la del amor,
la de la muerte,
la de la vida.

Con tres heridas viene:
la de la vida,
la del amor,
la de la muerte.

Con tres heridas yo:
la de la muerte,
la de la vida,
la del amor.


Las tres heridas que siente Miguel Hernández son las que siente el ser humano. A ellas quizás solo faltara añadir la herida provocada por el propio quehacer artístico, la metaliteratura, tema muy característico en el siglo XX, pero no sólo en él. 

En cualquier caso, sería bueno que intentásemos descomponer esos grandes temas en otros algo más concretos 

*El tema épico-caballeresco:

Cuando surgen las sociedades humanas, los estados, surgen también las literaturas nacionales y, con ellas, aparece el tema épico. Las obras épicas y caballerescas relatan las hazañas guerreras de héroes que, en muchas ocasiones, representan lo mejor de la nación (en La Iliada, en la Chanson de Roland, en La Araucana de Ercilla, en el Martín Fierro de José Hernández o en el western estadounidense).

Los protagonistas de la épica suelen representar las mejores virtudes que se quieren para la nación incipiente: aristócratas, inteligentes, fuertes, hábiles, puros, etc.

*El amor:

¿Todos los libros tratan de amor? Pues casi todos –o una buena parte-, bien sea amor filial, fraterno, humano o divino, el erotismo, la filantropía... Hay mil formas de amor, escribió Ovidio en su Ars amandi (El arte de amar).

Si nos centramos en el amor entendido como relación sexual, más o menos explícita, pueden entreverse a lo largo de la historia dos variantes principales: 

a) Un amor idealizado en el que el objetivo de los amantes, aparentemente, no es la relación sexual en sí, sino más bien un contacto espiritual. Se aman las almas, más que los cuerpos. 

b) Un amor marcado más por la pasión, en el que el objetivo manifiesto de los amantes es la relación sexual. 

*La moral:

La discusión sobre lo que está bien y lo que está mal en cada situación acompaña al hombre desde siempre, desde el Código de Hammurabi a La peste de Albert Camus, ya sea intentando dar o fijar respuestas concretas a problemas concretos, ya sea reflexionando sobre los propios conceptos de bondad y maldad. 

*La religión y la muerte:

Gilgamesh buscó la inmortalidad; Ulises navegó hasta el Hades por indicación de Circe; Dante circuló por Cielo, Purgatorio e Infierno; Manrique se consoló de la muerte de su padre al convencerse de que había ganado la vida de la fama y la eterna; Perceval busca el Grial para que el rey Arturo pueda vencer a la muerte; Fausto y Dorian Gray pactan la eterna juventud; Heidegger afirma que nacemos para morir; Unamuno entiende, al igual que Calderón, que la vida es poco más que un sueño... 

En definitiva, el tiempo, la muerte y la religión, como intento de justificarla o evitarla, están presentes en todos los períodos de la historia de la literatura porque es otra de las preocupaciones constantes del ser humano. 

Y el tiempo pasa y a todos nos espera la Muerte en Ispahán 


*La sociedad:

El hombre vive en sociedad, y de las relaciones que establece con ella beben gran parte de obras a lo largo de la historia. En principio podemos partir de dos perspectivas contrapuestas; por un lado la que defiende la maldad del ser humano (Homo homini lupus est) y, frente a ella, el planteamiento de Rousseau, defensor de la bondad natural de los seres humanos. 

Aparte de lo anterior, los autores literarios se han empeñado en retratar sociedades. Estas sociedades y las peculiaridades que las caracterizan en muchos casos son reales y nos son propuestas como modelos positivos (la Unión Soviética del realismo socialista, por ejemplo) o negativos (como la España que aparece en el Quijote o la Inglaterra de Dickens). Pero a veces, la literatura nos ofrece sociedades imaginarias sobre las que se proyectan determinados problemas concretos (así lo encontramos, por ejemplo, en la literatura de ciencia ficción) o bien proyectos de sociedades ideales (utopías). 

*La literatura:

La creación literaria es otro tema recurrente en literatura que podemos rastrear a lo largo de la historia. Los escritores han sentido la necesidad de definir lo que ellos entienden por literatura o por algún aspecto vinculado a ella. Los poetas de clerecía definieron y defendieron su modelo estrófico: 

Mester traigo fermoso, non es de joglaría,
mester es sin pecado, ca es de clerezía,
fablar curso rimado, por la quaderna vía,
a silabas contadas, ca es grant maestría.

En el Barroco, Lope de Vega nos demuestra lo fácil que componer un soneto: 

Un soneto me manda hacer Violante,
que en mi vida me he visto en tanto aprieto;
catorce versos dicen que es soneto,
burla burlando van los tres delante.

Yo pensé que no hallara consonante
y estoy a la mitad de otro cuarteto,
mas si me veo en el primer terceto,
no hay cosa en los cuartetos que me espante.

Por el primer terceto voy entrando,
y parece que entré con pie derecho
pues fin con este verso le voy dando.

Ya estoy en el segundo y aun sospecho
que voy los trece versos acabando:
contad si son catorce y está hecho.

Fernando Pessoa nos dice que la literatura es mentira: 

O poeta é um fingidor.
Finge tão completamente
que chega a fingir que é dor
a dor que deveras sente.

Borges escribe un relato en el que su protagonista, Pierre Menard, quiere escribir el Quijote, pero sin copiar el de Cervantes, quiere escribir otro Quijote que sea igual y diferente, quiere sentir lo que sintió, vivir lo que vivió Cervantes para poder componer su obra.

4. LOS TÓPICOS 

¡AHORA OS TOCA TRABAJAR UN POQUITO!


1º) Buscáis tópico en el diccionario: http://dle.rae.es/?id=a2Y9ZVb. Nos interesa la sexta acepción. Leedla.

2º) Leemos todos los tópicos de la siguiente lista:
http://www.materialesdelengua.org/LITERATURA/TEORIA_LITERARIA/TOPICOS/topicos.htm

Procurad entenderlos bien, algunos ya los conoceréis...

3º) -Elegís un tópico,
    -seleccionáis algún texto representativo (me podéis preguntar dudas),
    -elegís una imagen que lo ilustre
    -y confeccionáis un cartel para clase.

¡ÁNIMO!

viernes, 25 de agosto de 2017

LITERATURA ESPAÑOLA: CASAS DE ESCRITORES

"Pabellón de horticultura", de Childe Hassam
¿Conocíais la ACAMFE? Es la Asociación de Casas-Museo y Fundaciones de Escritores. En su página podéis acceder a la información sobre algunas de las casas de escritores más famosos de nuestras literaturas. ¿Os animáis a averiguar quién vivía en cada una de ellas? A lo mejor pasáis por allí y ¿quién sabe?

http://www.museosdeescritores.com

Y en el siguiente artículo de El Cultural hay muchas "habitaciones propias"...

http://www.elcultural.com/noticias/letras/Una-habitacion-propia/11006

LENGUA ESPAÑOLA: VALORES DE "SE"

"Niños jugando en la playa", de Mary Cassatt
¡No os lo vais a creer! ¡He encontrado un LIM sobre los valores de "se"! ¡Se acabaron mis preocupaciones!

http://www.tinglado.net/?id=valores-gramaticales-de-se

LENGUA ESPAÑOLA: EL JUDEOESPAÑOL


"Pradera en Giverny", C. Monet
Esta vez me gustaría que leyerais algo sobre la nueva propuesta que la RAE quiere hacerle a los ya pocos hablantes de judoespañol en el mundo, que es la de regular, a través de una academia, la lengua de aquellos judíos que el siglo XV fueron expulsados de España, pero llevaron consigo una valiosa herencia, su lengua materna. 

jueves, 24 de agosto de 2017

LITERATURA UNIVERSAL: VIRGINIA WOOLF

Retrato de V. Woolf, de Roger E. Frye
En la página de Lecturas Sumergidas he encontrado varios artículos muy interesantes sobre la autora, que también fue una chica veinteañera con inquietudes...¡A ver qué os parece!


el-oficio-de-la-ficcion-en-el-taller-de-virginia-woolf-flaubert-cortazar

Y en el siguiente artículo de El Cultural hay muchas "habitaciones propias" que no podéis dejar de conocer:

http://www.elcultural.com/noticias/letras/Una-habitacion-propia/11006

COMENTARIO CRÍTICO: CARTA A UN JOVEN ESCRITOR

Ilustración de Holly Wojahn
Esta "Carta a un joven escritor", de Arturo Pérez-Reverte, de estilo inconfundible, puede aportarte muchos consejos interesantes para escribir, ¡seguro que te gusta!

Disfruta de la lectura y comparte su contenido en clase: https://www.zendalibros.com/carta-joven-escritor/

También en el siguiente artículo de la Revista de Letras hay una autora, Cristina Cerrada, que además de hablar de su obra Europa, también da unos consejos muy interesantes para futuros escritores como vosotros, como vosotras: http://revistadeletras.net/cerrada-el-signo-linguistico-no-es-iconico-es-simbolico/

LITERATURA UNIVERSAL: H. D. THOREAU

Ilustración de Amaia
HENRY DAVID THOREAU (Concord, EEUU, 1817-1862), ¿os suena este nombre? ¡Lo mencionamos al hablar de Walt Whitman!

Este autor decidió un día irse a vivir a una cabaña que él mismo construyó, con idea de simplificar su vida y dedicar todo su tiempo a escribir y a disfrutar de la naturaleza.

Podéis leer un artículo que el escritor Antonio Muñoz Molina publicó en El País: